Función Social de la Virtud, la pequeña Virtud y el talento Moral
Autor: Juan Ramón Madrigal Heisse
Correo Electrónico: jmadrigalheisse@hotmail.com
Cargo: Juez del Tribunal Colegiado de San Juan de la Maguana.
Función Social de la Virtud
Es innegable que el hombre mediocre trata de dar cumplimiento a las leyes, puesto que al no conocer las consecuencias que le puede traer tal incumplimiento, por no saber lo que son sus derechos y deberes, lo hace temeroso. Los que piensan como profetas pueden verse compelidos a actuar como filisteos, cuya costumbre era la migración en los pueblos en mucho de sus actos. Los filisteos se establecieron en el siglo XII, a.c, en la costa de palestina, enemigos legendarios de los hebreos, fueron sometidos por David.
Puedo señalar que cuando el autor de la obra dice que somos mejores que nuestros abuelos, solo quiere expresarse en relación con la moral contemporánea, fuera más exacto decir que diferimos de ellos. Puedo señalar a mi entender, que ciertamente los antepasados nuestros eran moralmente más puros o cuidadosos, ya que con la modernidad de ahora los seres humanos tenemos menos moral, o es más cuestionada que antes y eso se debe a la ambición en todos los sentidos, por ejemplo: una persona con el fin de tener lo que sus ingresos no le permite y que desea tener cosas materiales inalcanzable con los ingresos que recibe y en relación con lo que es la vida de mujer hombre, es decir, en el campo sentimental en el caso del hombre que está en conquista, busca toda clase de posibilidades para conseguir su propósito, para ello hay que invertir y se cometen algunas actuaciones inadecuadas por las debilidades.
La pequeña virtud y el talento moral
El ciudadano que no perdona ninguna vez seria injusto, estoy de acuerdo con José Ingenieros plenamente y es que ciertamente con raras excepciones que el que perdona dos, tres, cuatro veces, se convierte en cómplice, y es muy frecuente oír a una dama decir perro hueveros aunque le quemen la boca, es decir que a una persona que le perdonen una y otra vez, fácilmente sigue realizando la misma acción que para esa persona resultaría inadecuada.
Es buena la interrogante que hace el autor José Ingenieros, que no sabe que hubiera hecho Cristo si le hubiesen abofeteado la segunda mejilla que ofreció al que le enfrentaba. Para mi sería especular sobre una situación emitir un criterio en ese sentido, pues ni los escolásticos prefieren no discutir este problema, y mundialmente se dan casos especialmente con la historia de cualquier tema que varios autores dicen tal o cual cosa, no importándole que las generaciones futuras pueden vivir atrapados en falacias o a medias, y lo hacen con el deliberado propósito de vender su obra y por ende obtener beneficio económico convirtiéndose así en inmorales.
El ser humano debe aprender a perdonar y es un concepto bien común cuando se dice que por cualquier problema surgido con otra persona oír decir, Cristo perdonó, pero es raro que se diga que perdono dos o tres, que como dice José Ingenieros en su obra objeto de nuestro curso virtual, que no sabe que hubiera hecho Cristo si lo hubiesen abofeteado la segunda mejilla que ofreció al que le enfrentaba. Creo firmemente que debemos enseñar a nuestros semejantes a perdonar, y que si la situación ilícita es tan grave, que sea la justicia en sus diferentes grados la encargada dar a cada quien lo que le pertenece, y así logramos que no vivan su vida amargada, ya que una persona que no perdone lleva un peso en su corazón que muchas veces puede no vivir en paz.
He visto en programas de panel donde se analizan situaciones donde el centro del análisis es el perdón, y presentan casos donde por ejemplo un hijo no perdona a su padre o madre, porque lo abandonó, por la razón que fuere, llegan hasta tener gran cantidad de años sin hablarse y viven de acuerdo a sus declaraciones con tremendo sufrimiento, y esa situación muchas veces no los deja vivir en paz y por ende en muchos casos no crecen en su preparación, ya que no han podido resolver emocionalmente su situación, además repercute en su vida de pareja.
Desde Platón y Plutarco, están hechos sus discurso y reiterado por varios autores, realizan comentarios en estilos menos decisivo de la frase de Hugo, puesto que José Ingenieros utilizó la palabra Apología, que de acuerdo al Diccionario Pequeño Larausse, significa discurso o escrito que defiende o justifica a alguien o algo, elogio o alabanza, así mismo la palabra glosan, que por la misma fuente pude saber que no es más que hacer, poner o escribir glosas, comentar, hacer comentarios glosa, explicación o comentario de un texto oscuro o difícil de entender, composición poética que consiste en desarrollar en forma estróficas no fijas, unos versos que forman la letra o texto. Con ello se demuestra que se requiere cierta intelectualidad superior y no aplicaría para los de mentes escasas, tampoco podría asimilarlo un carácter sin forma determinada.
La virtud es inconcebible en el imbecil y el ingenio es infecundo en el desvergonzado. La subordinación de la moralidad a la inteligencia es un renunciamiento de toda dignidad, el más ingenioso de los hombres sería detestable cuando pusiera su ingenio al servicio de la rutina, del prejuicio o del servilismo, es correcto este análisis realizado por José Ingenieros, en el sentido de que muchas veces uno ve a personas brillantes en el desempeño de cualquier trabajo profesional y se convierten en trabajadores rutinarios, como en el caso de un amigo colega en ejerció de la profesión, que ha tenido la oportunidad de brillar en Santiago-Santo Domingo con muchísimo beneficios, y lo que justifica en su rechazo es que ya tiene su medio de acción realizado aquí, además me justificó que sería cuesta arriba empezar de “O”, y por último lo de su pareja que es médico. Por demás cuando se trata de servirle al gobierno, y peor aún cuando se trata de Dictadura, y aquí en nuestro país tenemos varios casos de la época de Trujillo, donde muchos cerebros fueron encasillados en la rutina para servirle al Dictador.
No estoy de acuerdo en el sentido de la enseñanza de Sócrates cuando dice que nadie seria malo sabiéndolo, pues hay personas que sí realizan su maldad y delinquen sabiéndolo, por ejemplo cuando una persona planifica un crimen, es innegable que sabe lo que va a realizar e inclusive planifica para que su ilícito pueda quedar impune, pero como dicen no hay crimen perfecto, ahora, sí puedo decir que nadie nace malo y el medio circundante aunque no lo determina influye las más de las veces, porque he visto en un sector donde la generalidad delinquen, que hay personas que sí llevan una vida decente y fuera de toda inconducta en su día a día y son ejemplo para muchos jóvenes.
Es bueno señalar que como todo en la vida, para aprender cualquier actividad del hombre ya sea religiosa, profesión, trabajo técnico etc, se van adquiriendo sus conocimientos poco a poco a fuerza de observación y de estudio, pues a base de estudio se va perfeccionando cualquier actividad.
Por ejemplo mi caso, en lo que es mi ejercicio como Juez, debo resaltar que el lugar donde fuí designado, el informe mensual de las actividades propias de su competencia prácticamente era nulo, porque no eran sometidos muchos ilícitos que se presentaran en la comunidad, ya sea porque había mal manejo en la Policía o que por compadreo y familiaridad entre los envueltos en la litis todo quedaba ahí, en conclusión el tribunal tenia en ese entonces poca actividad, además los Juzgados de Paz tenían pocas atribuciones, mucho más en comunidades lejanas a las provincias. Lo que deseo señalar con esta reflexión es que la mucha actividad hace la perfección.
El mediocre se siente libre rectificando sus errores y más libre aún al manejar sus pasiones, es decir al reconocer sus errores, pues se libera o justifica su incultura, quiere ser independiente de todos sin que ello le impida ser tolerante, es realmente tolerante pues no dispone de mucho que ofrecer en el desempeño de su labor del día a día. No da apertura a lo que pudieran desear los demás, pues solo quiere lo que está en sus fuerzas realizar.


